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Familia tandilense emprendió una travesía hacia Alaska, a bordo de una Chevrolet 65
Los tandilenses Esteban Passarelli y María Felisa Girado decidieron emprender junto a sus pequeños hijos Emilia (4 años) y Antonio (2) una nueva aventura en sus vidas. Partieron rumbo a Alaska, sin fecha de regreso, a bordo de una camioneta Chevrolet, modelo 65, que ellos mismos reacondicionaron para convertirla en su compañera de viaje.
Familia tandilense emprendió una travesía hacia Alaska, a bordo de una Chevrolet 65

Passarelli tiene 31 años, es martillero público y trabajaba en una estación de servicio. Su esposa, de la misma edad, es licenciada en criminalística y se desempeñaba como agente civil en el Ejército. Inspirados en un libro que leyeron hace un tiempo, eligieron dejar atrás sus vidas rutinarias e ir en busca de nuevas experiencias, conocer culturas diferentes y educar a sus hijos en el camino.

Minutos antes de su partida, se contactaron con El Eco de Tandil para contar cómo surgió la idea de apartarse de la cotidianidad para iniciar esta travesía continental que, seguramente, traerá consigo nuevas e inolvidables vivencias que quedarán guardadas en su memoria por el resto de sus días.

Según relataron, la idea es recorrer por al menos tres años toda América y luego poder seguir hacia Europa. En el trayecto, irán compartiendo cada una de las experiencias a través del blog y de la página de Facebook “Tras el sol en familia”.

Invitaron a todos los tandilenses a seguirlos y vivir con ellos, de algún modo, cada instancia del viaje.

Inspirados en un libro

“La idea surgió inspirados por un libro. Dimos el paso inicial para empezar a organizar todo hace dos años y llegó el momento, la hora de la partida. Estamos con bastantes miedos, pero vamos muy organizados, así que con mucha confianza”, expresó Passarelli.

Según detalló su esposa, partieron a bordo de una Chevrolet que habían comprado hace “mil años”, en realidad con la idea de utilizarla para hacer la mudanza, ya que habían empezado a construir su casa.

Sin embargo, su misión finalmente sería otra, ya que al leer el libro, se dieron cuenta que para cumplir el sueño de partir hacia Alaska en familia iban a precisar un vehículo “bastante grande”, por lo que comenzaron a reacondicionarla.

“Le metimos onda, compramos una cúpula. Para adentro, mandamos a hacer solo dos muebles, uno para lo que es cocina, platos y un anafe, y el otro para la ropa. Y nada más. La idea es vivir ahí. En Chile compraremos una carpa para el techo, que se arma muy fácil, es como un abanico. Allí dormiríamos nosotros y los nenes en la cúpula”, relató.

El destino elegido

Consultados por qué decidieron partir hacia Alaska, dijo que “fue para empezar porque la idea es hacer todo América. Ojalá que después podamos seguir por Europa”.

“La idea del viaje –explicó su esposo- es conocer y profundizar culturas, ayudando en lo que se pueda en los diferentes países y dándole el tiempo que cada lugar se merezca”.

Lo harán acompañados de sus dos pequeños hijos, quienes –admitió Passarelli- “son los que más cosas llevan porque además iremos educándolos en el camino. Ya vamos con contactos de gente docente de acá que nos va a pasar información. Además, el Ministerio de Educación tiene un programa muy bueno para la educación a distancia de los chicos, que lo hacen los deportistas, entre otros. Así que iremos dándoles el camino para que no les falte la educación”.

El apoyo familiar

Mientras terminaban de acomodar los últimos bártulos, sus familias los aguardaban adentro de la casa ubicada en 14 de Julio al 200 para despedirlos, seguramente tristes por saber que estarán lejos por un tiempo, pero felices de que puedan cumplir este proyecto.

“Nuestras familias están muy contentas, la verdad es que nos sorprendieron. Con los miedos y el dolor de la partida de los chicos, más que nada las abuelas ya extrañando a los nietos, pero todos felices”, manifestaron.

“El momento es ahora”

Minutos antes de partir, contaron que llevaban “un poco de fotografía y artesanías” para vender y, a medida que vayan avanzando, buscarán la manera de conseguir nuevos ingresos.

“Llevamos un poco de fotografía y artesanías, también tenemos un blog y una página de Facebook -Tras el sol en familia-, así que quienes quieran acompañarnos, nos encuentran allí. Y a medida que vayamos avanzando, iremos incrementando los recursos. Por ahora, vamos con los ahorros y tiempo para poder pensar un poquito”, detalló Passarelli.

Finalmente, con los miedos lógicos de emprender viaje a lo desconocido, expresó: “el momento es ahora y hay que vivirlo”.

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Fuente: El Eco